Castillo de Castrojeriz

El Castillo de Castrojeriz es una antigua fortaleza situada en lo alto del cerro que domina la localidad de Castrojeriz, en la provincia de Burgos. Su origen se remonta a un antiguo asentamiento prerromano y romano, aunque la primera mención escrita de la fortaleza corresponde al siglo IX, durante los enfrentamientos entre los poderes cristianos y musulmanes.

🏛️ Tipo: Castillo / fortaleza / atalaya

🕰️ Época: EOrígenes antiguos y reconstrucción medieval desde el siglo IX🛠️ Estado: Conservada, aunque desmochada y transformada

🛠️ Estado: Ruina consolidada, con restos de torres y murallas

🚗 Acceso: Desde Castrojeriz, por camino y sendero ascendente

🥾 Dificultad: Media, por la pendiente y el terreno irregular

📷 Ideal para fotografía: Muy bueno

🌅 Mejor momento para visitar: Mañana o última hora de la tarde

🗺️ Ubicación: Castrojeriz, Burgos, Castilla y León

Interés histórico: ortaleza estratégica del condado de Castilla, vinculada a la repoblación medieval, al Camino de Santiago y a los conflictos entre nobles y monarcas castellanos.

Introducción

El Castillo de Castrojeriz es una antigua fortaleza situada en lo alto del cerro que domina la localidad de Castrojeriz, en la provincia de Burgos. Su origen se remonta a un antiguo asentamiento prerromano y romano, aunque la primera mención escrita de la fortaleza corresponde al siglo IX, durante los enfrentamientos entre los poderes cristianos y musulmanes.

El conjunto fue ampliándose y transformándose a lo largo de los siglos. La parte más antigua que se conserva es una torre rectangular del siglo IX, a la que posteriormente se añadieron otras torres y diferentes estructuras defensivas. Actualmente se encuentra en estado de ruina consolidada, pero el cerro ofrece amplias vistas sobre Castrojeriz, el Camino de Santiago y la llanura de Tierra de Campos.

En lo alto de un cerro alargado, sobre la población de Castrojeriz, se conservan los restos de una de las fortalezas más importantes del occidente burgalés. Desde esta posición, el castillo domina el pueblo, la larga calle que atraviesa la localidad y buena parte del paisaje de Tierra de Campos.

La elección del emplazamiento no fue casual. El cerro ofrecía una posición defensiva privilegiada y permitía controlar los caminos que comunicaban la meseta con los territorios del norte. La fortaleza también estaba relacionada con una antigua red de calzadas y rutas que conectaban Castrojeriz con otros centros de población de época romana y medieval.

A lo largo de su historia, el castillo tuvo diferentes fases. En el conjunto se distinguen restos de época romana, estructuras relacionadas con la etapa visigoda y construcciones medievales. Turismo de España diferencia precisamente tres zonas: una parte romana, una ampliación atribuida a época visigoda y la fortaleza medieval.spain

Hoy no se conserva un castillo completo. Las torres han perdido sus cubiertas, las murallas aparecen fragmentadas y muchas dependencias han desaparecido. Sin embargo, la posición del recinto y los restos de sus estructuras permiten entender su importancia histórica.

Historia

Los primeros asentamientos

El cerro de Castrojeriz estuvo ocupado desde tiempos antiguos. Las investigaciones arqueológicas han encontrado materiales que indican la existencia de un asentamiento durante la Edad del Bronce, aproximadamente hacia el año 1500 antes de nuestra era.

Posteriormente, el lugar fue ocupado y transformado durante la época prerromana y romana. El asentamiento se encontraba en una posición estratégica para controlar el territorio y las rutas de comunicación de la meseta.

La presencia romana se relaciona con un emplazamiento militar situado sobre el cerro. Algunas interpretaciones identifican Castrojeriz con antiguos núcleos como Sisaraca o Segisama Julia, aunque la identificación exacta de estas ciudades sigue siendo objeto de debate.castrojeriz

Durante la romanización, la posición elevada continuó teniendo interés defensivo. La fortaleza medieval no surgió, por tanto, en un lugar elegido al azar, sino sobre un punto que ya había sido utilizado durante siglos para controlar el territorio.

La fortaleza del siglo IX

La primera referencia escrita al castillo se sitúa en el siglo IX, en el contexto de los enfrentamientos entre los poderes cristianos del norte y las fuerzas musulmanas que controlaban buena parte de la meseta.

El castillo fue restaurado o reconstruido durante la repoblación promovida por los monarcas asturianos y los condes de Castilla. La documentación y las tradiciones locales relacionan esta etapa con Nuño Núñez, personaje vinculado a la consolidación de Castrojeriz y a la expansión de la frontera cristiana.

En torno a los años 882 y 883, la fortaleza sufrió ataques durante las campañas musulmanas. Según la tradición histórica de la localidad, tras una primera destrucción fue reconstruida y reforzada, lo que permitió resistir nuevos ataques.castrojeriz

La posición de Castrojeriz convirtió al castillo en uno de los puntos defensivos más importantes de la zona. Desde allí se protegían las rutas de repoblación y se controlaba el territorio situado al oeste de Burgos.

Castrojeriz y el condado de Castilla

Durante los siglos IX y X, Castrojeriz fue uno de los centros políticos y militares más destacados del condado de Castilla. La villa estaba relacionada con otros enclaves fortificados como Amaya, Burgos, Cerezo de Río Tirón y Lara.

En el año 974, el conde Garci Fernández concedió a Castrojeriz un fuero que reconocía determinados privilegios de sus habitantes. El llamado Fuero de Castrojeriz es uno de los documentos más importantes de la historia medieval de la villa.

Este fuero establecía derechos y obligaciones relacionados con la defensa. También reconocía la importancia de los caballeros villanos, habitantes que podían alcanzar un estatus militar y social superior mediante el servicio armado a caballo.

La existencia de este fuero demuestra que Castrojeriz no era simplemente un asentamiento protegido por un castillo, sino un centro organizado, con capacidad para participar en la defensa y repoblación de Castilla.

Ampliaciones medievales

Durante los siglos XI, XII, XIII y XIV, el castillo fue ampliándose y adaptándose a las nuevas necesidades militares. Se añadieron torres, murallas y diferentes estructuras destinadas a mejorar la defensa.

La fortaleza adoptó una planta irregular, condicionada por la forma alargada del cerro. En su interior existieron patios, almacenes, dependencias para la guarnición y espacios residenciales.

El castillo también estuvo relacionado con diferentes familias nobiliarias, entre ellas los Lara y los Castro. Su control tenía un gran valor político, pues permitía dominar una parte importante de las comunicaciones entre Burgos, Palencia y León.

Prisiones y conflictos nobiliarios

Durante la Baja Edad Media, la fortaleza fue escenario de conflictos entre los grandes linajes castellanos y la monarquía. Como otras fortalezas de importancia estratégica, también se utilizó como prisión.

Una de las historias más conocidas relaciona el castillo con Leonor de Aragón, tía de Pedro I de Castilla. Según la tradición histórica, Leonor fue recluida en la fortaleza y murió allí en 1359.

También se vincula el castillo con Pedro I, conocido como Pedro el Cruel. Estas historias muestran que la fortaleza no solo participó en conflictos militares contra enemigos exteriores, sino también en las luchas internas de la nobleza castellana.

El declive

Con la consolidación de la monarquía y el desarrollo de nuevas formas de guerra, el castillo perdió parte de su importancia militar. La población fue desplazándose progresivamente hacia las zonas bajas y la fortaleza dejó de ser una residencia habitual.

El terremoto de Lisboa de 1755 causó daños en numerosas construcciones de Castilla y León, y también afectó al castillo de Castrojeriz. Parte de sus muros y torres se derrumbó.

Durante los siglos posteriores, los habitantes de la localidad reutilizaron algunas piedras de las ruinas para construir viviendas y otras edificaciones. Este proceso aceleró la desaparición de buena parte del recinto.

En las últimas décadas se han realizado trabajos de consolidación y acondicionamiento de los restos, especialmente en torno a los miradores y a los recorridos de acceso.

Arquitectura

Un castillo adaptado al cerro

La fortaleza se adapta a la forma alargada del cerro. Por esta razón, su planta no es regular y presenta diferentes sectores defensivos.

El recinto estuvo protegido por murallas, torres y posiblemente un foso en algunas zonas. Las defensas aprovechaban la pendiente natural del terreno, que dificultaba el acceso de los atacantes.

La parte más elevada correspondía al núcleo principal del castillo. Desde allí se dominaba visualmente la villa y las llanuras próximas.

La torre rectangular

La estructura más antigua que se conserva es una torre rectangular atribuida al siglo IX. Algunas interpretaciones relacionan esta torre con una construcción anterior de origen romano, aunque los restos conservados corresponden principalmente a la etapa medieval.

Su posición dentro del conjunto permitía controlar el acceso y servir como punto de vigilancia. La torre también pudo funcionar como primer núcleo de la fortaleza reconstruida durante la repoblación cristiana.

El aspecto actual es fragmentario. No conserva su cubierta ni todas sus plantas, pero todavía pueden apreciarse algunos tramos de sus muros.

Las otras torres

A la torre rectangular se añadieron posteriormente otras dos torres. Estas estructuras reforzaban la defensa del recinto y permitían controlar mejor los diferentes sectores del cerro.

La evolución del castillo refleja la adaptación de la fortaleza a las nuevas técnicas militares. Las torres servían para vigilar, lanzar proyectiles y proteger los lienzos de muralla.

Con el paso de los siglos, algunas torres pudieron reforzarse o cambiar de función. El conjunto actual no permite conocer con precisión la distribución completa de todas las estructuras originales, ya que buena parte de ellas ha desaparecido.

Murallas y lienzos defensivos

Los restos de las murallas están formados por mampostería y piedra caliza. Los muros fueron construidos con gran espesor y se apoyaban en la propia roca del cerro.

Algunos sectores conservan una altura considerable, mientras que otros han quedado reducidos a simples alineaciones de piedras. La lectura del recinto resulta más sencilla desde los puntos elevados, donde se aprecia la relación entre las diferentes torres.

El conjunto contaba con diferentes líneas defensivas y accesos protegidos. La pendiente natural completaba la protección artificial proporcionada por las murallas.

El interior del recinto

En el interior existía un patio de armas alrededor del cual se distribuían las dependencias de la guarnición. Allí se organizaban los ejercicios militares, se almacenaban provisiones y se reunían los defensores.

También debieron existir espacios residenciales para el gobernador o los señores de la fortaleza, además de almacenes, cuadras y zonas de servicio.

Actualmente apenas quedan restos de estas dependencias. La vegetación y los derrumbes dificultan la interpretación, por lo que es importante caminar únicamente por las zonas acondicionadas.

Nuestra visita

El acceso al cerro del castillo es libre y se realiza desde el propio pueblo de Castrojeriz. La subida permite disfrutar progresivamente de las vistas sobre la localidad y comprender la importancia estratégica del emplazamiento.

El recorrido tiene una pendiente apreciable y discurre por terreno irregular. No es una visita complicada para una persona acostumbrada a caminar, pero se recomienda utilizar calzado con buena suela, especialmente después de la lluvia.

La fortaleza se encuentra en ruinas y no dispone de un interior monumental restaurado. Lo que se visita son los restos de las torres, las murallas y las plataformas defensivas.

En el cerro se han acondicionado miradores desde los que se contemplan Castrojeriz, la iglesia de Santa María del Manzano, los campos de Tierra de Campos y parte del trazado del Camino de Santiago.lospueblosmasbonitosdeespana

La visita tiene un interés especial al amanecer o al atardecer, cuando la luz resalta los muros de piedra y permite observar con mayor claridad el relieve del paisaje.

Actualmente, la Oficina de Turismo de Castrojeriz informa de que no dispone de visitas guiadas en estos momentos. Sus horarios de atención y los teléfonos de contacto pueden consultarse antes de la visita, ya que la información turística puede cambiar según la temporada.castrojeriz

Cómo llegar

El Castillo de Castrojeriz se encuentra en lo alto del cerro situado junto a la localidad. Para llegar hay que dirigirse primero al centro del pueblo y comenzar la subida a pie por los caminos habilitados.

La ascensión puede realizarse desde las calles próximas a la iglesia de Santa María del Manzano y otros puntos del casco histórico. El último tramo es peatonal y presenta una pendiente considerable.

No es necesario acceder en vehículo hasta la fortaleza. De hecho, resulta más recomendable dejar el coche en el pueblo y realizar la subida caminando, tanto por motivos de seguridad como para disfrutar del paisaje y del conjunto urbano.

Los peregrinos del Camino de Santiago pueden visitarlo como una desviación desde el trazado principal que atraviesa Castrojeriz. La subida supone un esfuerzo adicional, pero ofrece una de las mejores panorámicas de la localidad.

Curiosidades
  • El castillo se levanta sobre un cerro ocupado desde la Edad del Bronce.

  • Su primera mención escrita corresponde al siglo IX.

  • La parte más antigua conservada es una torre rectangular del siglo IX.

  • Posteriormente se añadieron otras dos torres.

  • En el conjunto se distinguen elementos romanos, visigodos y medievales.

  • El castillo estuvo relacionado con el conde Nuño Núñez.

  • Castrojeriz recibió un fuero en el año 974 de manos del conde Garci Fernández.

  • El fuero reconocía la importancia de los caballeros villanos.

  • La fortaleza resistió diferentes ataques durante las campañas medievales.

  • Estuvo vinculada a las familias Lara y Castro.

  • Según la tradición, Leonor de Aragón fue recluida y murió en el castillo en 1359.

  • El terremoto de Lisboa de 1755 provocó daños importantes en la fortaleza.

  • Parte de sus piedras fueron reutilizadas en edificios de Castrojeriz.

  • Actualmente se conservan varios miradores en el cerro.

  • Desde el castillo se domina una de las etapas más reconocibles del Camino de Santiago Francés.

  • La forma alargada del castillo se adapta al relieve natural del cerro.

Qué ver en los alrededores

En los alrededores destacan:

  • Castrojeriz, con su larga calle medieval y sus casas tradicionales.

  • Iglesia de Santa María del Manzano, antigua colegiata situada al pie del cerro.

  • Iglesia de San Juan, con su claustro y su importante patrimonio artístico.

  • Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, vinculada al Camino de Santiago.

  • Monasterio de San Francisco, del que se conservan algunos restos.

  • Centro de interpretación del Camino de Santiago.

  • Puente de Tablada, relacionado con el itinerario jacobeo.

  • Iglesia de San Martín de Tours, en la cercana localidad de Fromista.

  • Canal de Castilla, situado en el entorno de Tierra de Campos.

  • Sasamón, localidad con una importante iglesia y restos de su pasado romano.

  • Hontanas, una de las poblaciones del Camino de Santiago entre Burgos y Castrojeriz.

  • Itero del Castillo, con sus restos fortificados y su posición junto al Camino.

  • Burgos, ciudad histórica situada al este de Castrojeriz.

Conclusión

El Castillo de Castrojeriz es una fortaleza de gran importancia histórica, no solo por sus restos medievales, sino también por la larga ocupación del cerro en el que se asienta. El lugar fue utilizado desde la Edad del Bronce, convertido en emplazamiento romano y reconstruido como fortaleza durante la formación del condado de Castilla.

La torre rectangular del siglo IX, las torres añadidas posteriormente, las murallas y los restos del patio defensivo permiten seguir la evolución del conjunto a lo largo de la Edad Media. Su historia está vinculada a la repoblación, a los ataques musulmanes, a los grandes linajes castellanos y a diferentes episodios de las luchas dinásticas.

Hoy es una ruina abierta y de acceso libre, pero también un excelente mirador sobre Castrojeriz y el Camino de Santiago. La subida exige cierto esfuerzo, aunque la recompensa es una de las panorámicas más completas de la villa y de la llanura burgalesa.

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