
Castillo de Castrovido | Fotos e información
El Castillo de Castrovido, en Salas de los Infantes, Burgos, es una fortaleza medieval reconstruida por los Velasco en el siglo XIV sobre una torre defensiva anterior.



🏛 Tipo: Castillo medieval militar / torre fortificada
🕰 Época: Origen altomedieval; reconstrucción y fortificación de los Velasco en la Baja Edad Media
🛠 Estado: Restaurado y consolidado
🚗 Acceso: Accesible desde la localidad de Castrovido
🥾 Dificultad: Baja
📷 Ideal para fotografía: ⭐⭐⭐⭐⭐
🌅 Mejor momento para visitar: Últimas horas de la tarde
🗺 Ubicación: Castrovido, municipio de Salas de los Infantes, Burgos
⭐ Interés histórico: Muy alto
Introducción
En lo alto de un cerro situado sobre la localidad de Castrovido, en la Sierra de la Demanda burgalesa, se levanta una de las fortificaciones más interesantes del entorno de Salas de los Infantes. El Castillo de Castrovido conserva como elemento principal un potente torreón rectangular, levantado directamente sobre la roca y rodeado originalmente por una muralla que seguía el perímetro de la cima.
Su importancia histórica se debe en buena medida a la antigüedad estratégica del emplazamiento. Castrovido aparece documentado ya en el Fuero de Salas de 974, y el cerro se encontraba junto a un importante corredor de comunicaciones. La fortaleza que hoy contemplamos, sin embargo, es resultado de distintas fases históricas, con una importante reconstrucción vinculada a los Velasco, señores de Salas. La Asociación Española de Amigos de los Castillos identifica actualmente el conjunto como un castillo medieval militar de época cristiana, de titularidad pública y visita libre.
Historia
Un emplazamiento de larga ocupación
El cerro de Castrovido forma parte de un territorio con una larga ocupación histórica. La localidad se encuentra próxima al trazado de una antigua vía romana que comunicaba Clunia con Tritium Magallum, circunstancia que contribuyó a la importancia estratégica del lugar.
Durante la Alta Edad Media, el avance de los territorios cristianos hacia el sur hizo necesario establecer una red de posiciones fortificadas. Castrovido formó parte de ese paisaje defensivo de la zona de Lara y Salas, aprovechando su posición elevada para controlar el territorio y las comunicaciones.
Castrovido en el siglo X
La referencia documental más antigua al topónimo se encuentra en el Fuero de Salas de 974, otorgado por el conde García Fernández. En este documento aparece Castrovido entre las localidades vinculadas al territorio de Salas.
La tradición histórica relacionada con el lugar ha vinculado el cerro con las campañas de Almanzor. Algunas fuentes sostienen que en el año 1002, durante el regreso de una de sus campañas, se produjo en este entorno un enfrentamiento en el que las fuerzas musulmanas encontraron resistencia. Este episodio aparece recogido en la tradición historiográfica de Castrovido, aunque conviene diferenciar el relato histórico transmitido por las fuentes secundarias de aquello que puede demostrarse arqueológicamente sobre el combate concreto.
Los Velasco y la reconstrucción de la fortaleza
La historia del castillo experimentó un cambio importante a partir de la incorporación de Castrovido al señorío de los Velasco, una de las grandes familias nobiliarias castellanas.
Un documento fechado el 30 de enero de 1380, relativo a la fundación de un mayorazgo por Pedro Fernández de Velasco y Castañeda, menciona expresamente «Castrovido con su casa, con todo lo que a ella pertenece». La documentación demuestra así la vinculación de Castrovido con los Velasco a finales del siglo XIV.
La Asociación Española de Amigos de los Castillos señala que la fortaleza conservada es fruto de la reconstrucción de los Velasco, señores de la villa durante siglos.
Una fortaleza reutilizada durante siglos
La fortificación mantuvo su importancia durante la Baja Edad Media, cuando las luchas entre la Corona y los grandes linajes nobiliarios hicieron que muchas antiguas posiciones defensivas recuperasen utilidad.
En Castrovido, los Velasco transformaron y reforzaron una posición defensiva anterior. La actual torre corresponde fundamentalmente a esta fase medieval posterior, aunque el emplazamiento tiene una historia mucho más antigua.
Con el paso del tiempo, la fortaleza perdió su función militar y comenzó un largo proceso de deterioro. A comienzos del siglo XXI se encontraba en una situación suficientemente preocupante como para requerir actuaciones de emergencia. En 2003, el Consejo de Ministros informó de obras destinadas a consolidar la torre, después de que se hubiera constatado un deterioro progresivo y riesgo de derrumbamiento.
Arquitectura
El elemento principal del conjunto es un torreón rectangular de aproximadamente 10,95 × 8,45 metros. Sus muros alcanzan cerca de dos metros de grosor en la base, una característica que revela claramente su carácter defensivo. La torre se levanta directamente sobre las rocas de la cima del cerro.
La construcción presenta mampostería en los paramentos, mientras que las esquinas y los marcos de los vanos están reforzados mediante sillarejo. En el interior de los muros existe un relleno compuesto por piedra, tierra y cal, una solución constructiva habitual en este tipo de arquitectura fortificada.
La torre estaba organizada originalmente en sótano y tres plantas, además del espacio superior. La parte alta estaba protegida mediante un adarve o paseo de ronda, rematado con almenas. El carácter cerrado de la construcción resulta evidente por el reducido número de vanos: las fuentes describen una abertura aproximadamente por lienzo, además de las aperturas relacionadas con el acceso y la defensa.
Uno de los detalles arquitectónicos más interesantes es la posición de la puerta de entrada, situada aproximadamente a tres metros sobre el nivel del suelo en la fachada oriental. El acceso se realizaba mediante una rampa o estructura de madera, que podía retirarse hacia el interior en caso de peligro. Este sistema dificultaba considerablemente un ataque directo contra la entrada.
La torre estuvo rodeada por una muralla adaptada a la cima del cerro. Actualmente se conserva principalmente su cimentación, pero su trazado permite entender que el torreón no funcionaba como una construcción aislada, sino como el núcleo de un pequeño recinto fortificado.
Nuestra visita
Castrovido es especialmente interesante para la fotografía porque la torre aparece completamente integrada en el paisaje de la Sierra de la Demanda.
La primera fotografía que merece la pena realizar es una vista general desde el entorno de la localidad, buscando que aparezcan simultáneamente el cerro, el torreón y el paisaje. La posición elevada de la fortaleza permite además conseguir perspectivas en las que la torre adquiere una gran presencia sobre el valle.
Una vez arriba, merece la pena concentrarse en los detalles constructivos: mampostería, sillarejo, espesor de los muros, vanos y restos de la muralla. La restauración ha permitido recuperar la lectura arquitectónica del edificio sin convertirlo en una reconstrucción completa.
Para una web como Castillos del Olvido, Castrovido tiene además un atractivo especial: permite contar en una sola fotografía la evolución de un lugar estratégico que pasó por diferentes etapas históricas, desde la Alta Edad Media hasta la fortificación señorial de los Velasco.
Cómo llegar
El castillo se encuentra en la localidad de Castrovido, perteneciente al municipio de Salas de los Infantes, en Burgos.
Desde el núcleo de Castrovido se asciende hacia el cerro donde se encuentra la fortaleza. La visita requiere un corto recorrido a pie hasta la parte superior, pero no se trata de una ruta de montaña de especial dificultad.
La Asociación Española de Amigos de los Castillos indica actualmente que el castillo es de titularidad pública y visitable libremente.
Qué ver en los alrededores
Castrovido, con su arquitectura tradicional y su emplazamiento en la Sierra de la Demanda.
Salas de los Infantes, núcleo histórico de la comarca.
Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes, dedicado al importante patrimonio paleontológico de la zona.
Castillo de Hacinas, otra fortificación histórica próxima.
Castrillo de la Reina, localidad con importantes restos arqueológicos y patrimonio medieval.
Cementerio de dinosaurios de Costalomo, en el entorno de Salas de los Infantes.
Los paisajes de la Sierra de la Demanda y del valle del Arlanza.
Curiosidades
El topónimo Castrovido aparece ya en el Fuero de Salas de 974, uno de los documentos fundamentales para conocer la organización territorial medieval de esta zona.
El torreón tiene unas dimensiones aproximadas de 10,95 × 8,45 metros, con muros que alcanzan cerca de dos metros de espesor en la base.
La puerta estaba situada a unos tres metros del suelo, por lo que el acceso requería una estructura elevada que podía retirarse.
El castillo estuvo rodeado por una muralla adaptada a la cima del cerro, de la que actualmente se conserva principalmente la cimentación.
En 2003 se ejecutaron obras de emergencia para consolidar la torre ante el deterioro y el riesgo de derrumbamiento.
Actualmente la fortaleza es pública y de acceso libre, según la ficha de la Asociación Española de Amigos de los Castillos.
Conclusión
El Castillo de Castrovido es mucho más que una torre medieval aislada. Su emplazamiento sobre un cerro estratégico, su vinculación documental con el territorio de Salas desde el siglo X y la posterior reconstrucción asociada a los Velasco explican la continuidad de este lugar como punto fortificado durante siglos.
La potente torre rectangular, sus muros de casi dos metros de grosor, la puerta elevada, el antiguo recinto amurallado y su posición dominante sobre el paisaje hacen de Castrovido una de las fortificaciones más interesantes de la comarca de Salas de los Infantes. Su restauración permitió evitar la pérdida de un edificio que había llegado a encontrarse en una situación delicada y conservar para el futuro uno de los testimonios más visibles de la arquitectura militar medieval de la Sierra de la Demanda.

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