
Castillo de Serranos de la Torre | Fotos e información
El Castillo de Serranos de la Torre, en Zapardiel de la Cañada, Ávila, es una fortaleza señorial del siglo XV mandada construir por el obispo Lope de Barrientos.



🏛 Tipo: Castillo señorial y fortaleza palaciega
🕰 Época: Siglo XV
🛠 Estado: Ruina progresiva; conserva la torre del homenaje y restos del recinto defensivo
🚗 Acceso: Camino rural desde Serranos de la Torre, a unos 3 km de la localidad
🥾 Dificultad: Baja-media; acceso por camino rural y terreno irregular en las inmediaciones
📷 Ideal para fotografía: ⭐⭐⭐⭐⭐
🌅 Mejor momento para visitar: Última hora de la tarde, especialmente por la textura del granito y la integración del castillo en el paisaje
🗺 Ubicación: Serranos de la Torre, municipio de Zapardiel de la Cañada, Ávila
⭐ Interés histórico: Muy alto
Introducción
El Castillo de Serranos de la Torre, conocido también como Torrejón de los Serranos, es una singular fortaleza señorial del siglo XV situada en el antiguo caserío de Serranos de la Torre, dentro del término municipal de Zapardiel de la Cañada, en el oeste de la provincia de Ávila. Se encuentra en una pequeña depresión del terreno, en un paisaje de dehesas y pastizales, alejado aproximadamente tres kilómetros de la población actual.
Su construcción está estrechamente vinculada al poderoso obispo Lope de Barrientos, una de las figuras eclesiásticas y políticas más importantes de la Castilla de Juan II. El conjunto fue concebido como centro de un pequeño señorío y combina una gran torre del homenaje cuadrada, un recinto defensivo de menor altura y varios cubos angulares. Aunque se encuentra actualmente en estado de ruina, conserva elementos arquitectónicos de gran interés, entre ellos un extraordinario matacán de sillería, saeteras, chimeneas y restos de estructuras defensivas adaptadas al empleo de artillería.
Historia
Lope de Barrientos y el señorío
El origen del castillo está relacionado con Lope de Barrientos, obispo de Ávila y posteriormente obispo de Cuenca, que desarrolló una importante carrera política al servicio de Juan II de Castilla. Durante el siglo XV consiguió reunir diferentes propiedades y señoríos en la provincia de Ávila, entre ellos Serranos de la Torre y Pascualcobo.
El lugar aparece documentado como Serranos de Crepes en 1458 y como Serranos del Castillo en el mayorazgo fundado por Barrientos en 1464. Esta documentación resulta especialmente importante porque permite situar con bastante precisión la existencia de la fortaleza dentro de la segunda mitad del siglo XV.
La construcción de la fortaleza
La tradición historiográfica atribuye a Lope de Barrientos la construcción del castillo en torno a 1451. El edificio formaba parte del señorío y estaba relacionado con las propiedades, jurisdicción, montes, pastos y molinos vinculados a este territorio.
Sin embargo, la fortaleza que vemos actualmente parece ser el resultado de varias fases. La investigación publicada por la Revista de Historia Militar señala que Barrientos habría levantado la gran torre del homenaje, mientras que su sobrino Pedro de Barrientos continuó posteriormente las obras con la construcción de una barrera artillera provista de cubos en los ángulos.
Pedro de Barrientos y la ampliación del castillo
Tras la muerte de Lope de Barrientos, el señorío pasó a su sobrino Pedro de Barrientos, que continuó la construcción y consolidó el conjunto fortificado. Pedro fue capitán del duque de Alba y añadió elementos defensivos adaptados a las nuevas circunstancias militares del siglo XV.
Esta segunda fase resulta especialmente interesante porque muestra la evolución de las fortalezas castellanas en un momento en que las armas de fuego estaban transformando progresivamente las técnicas defensivas. Los cubos exteriores y las aberturas para artillería no son simples añadidos ornamentales: responden a una transformación real de la arquitectura militar.
El abandono del caserío
Con el paso del tiempo, Serranos de la Torre perdió progresivamente población e importancia. El Catastro de Ensenada de 1751 ya recoge el lugar en una situación de abandono y señala su pertenencia al Conde de las Amayuelas.
El abandono de la población tuvo consecuencias directas sobre el castillo. Al perder su función residencial y señorial, dejó de recibir el mantenimiento necesario y comenzó un proceso de deterioro que acabaría convirtiendo el conjunto en las ruinas que conocemos actualmente.
El antiguo conjunto religioso
Junto al castillo existió una iglesia del siglo XV, vinculada al antiguo señorío. Aunque actualmente solo quedan restos, su presencia demuestra que Serranos de la Torre no era simplemente una fortaleza aislada, sino un pequeño núcleo señorial organizado alrededor del castillo y de sus edificios religiosos.
La antigua iglesia tuvo además importancia funeraria. En ella estuvo el sepulcro de Bernardino de Barrientos, obra atribuida al escultor renacentista Vasco de la Zarza. El sepulcro se conserva actualmente en el Museo de Ávila, lo que permite relacionar el pequeño enclave rural con uno de los principales escultores del Renacimiento abulense.
Arquitectura
El elemento dominante del conjunto es la torre del homenaje, de planta cuadrada y construida principalmente en mampostería de granito, con sillares en las esquinas. Su volumen compacto contrasta con el recinto defensivo de menor altura que la rodeaba.
La torre estuvo protegida por un recinto exterior y por cubos angulares. Las fuentes actuales coinciden en que se conservan dos de estos cubos, mientras que existen indicios de que originalmente el sistema defensivo pudo contar con cuatro. Los restos del muro y las acumulaciones de tierra permiten todavía reconocer parcialmente la configuración del antiguo recinto.
Uno de los elementos más extraordinarios es el matacán de sillería que corona el lienzo occidental de la torre. Está formado por diez ménsulas, cada una con tres modillones, que sostienen pequeños arquillos apuntados sobre los que se dispone el antepecho. La coronación se remata con merlones triangulares, creando una solución defensiva de gran fuerza visual.
En los muros se conservan numerosas saeteras y vanos abocinados. Algunos presentan forma cuadrada o rectangular y otros están realizados mediante piezas de sillería o ladrillo. Su pronunciada derrama hacia el interior permitía ampliar el campo de tiro mientras mantenía relativamente reducida la abertura exterior.
También resulta interesante la presencia de chimeneas de piedra en el interior de la torre. Su existencia demuestra que el edificio no era exclusivamente una estructura militar: sus espacios interiores estaban preparados para una ocupación residencial y señorial. Una de las chimeneas conserva incluso su tiro a lo largo de buena parte de la altura de la torre.
La entrada presenta jambas y dintel de piedra, sobre los que se conserva un escudo episcopal relacionado con Lope de Barrientos. El escudo aparece actualmente con el campo vacío, circunstancia que ha llevado a plantear distintas interpretaciones sobre su estado original.
Los cubos exteriores incorporan además elementos relacionados con la artillería. En su parte inferior se conservan aberturas circulares monolíticas que, por su posición y configuración, han sido interpretadas como bocas destinadas a piezas de artillería emplazadas en el interior. Estos elementos son especialmente importantes para comprender la segunda fase constructiva de la fortaleza.
Nuestra visita
El Castillo de Serranos de la Torre tiene un carácter muy diferente al de las grandes fortalezas restauradas de Ávila. Aquí el atractivo está precisamente en contemplar una fortaleza señorial en ruinas, integrada en un paisaje rural prácticamente despoblado.
La torre del homenaje es el principal motivo fotográfico. Desde cierta distancia puede apreciarse su volumen completo y la relación entre la torre, los cubos y el paisaje. Al acercarse, el matacán, las saeteras y las irregularidades de la mampostería ofrecen excelentes posibilidades para fotografías de detalle.
La luz lateral de última hora de la tarde puede resultar especialmente interesante sobre el granito, ya que resalta la diferencia entre los sillares de las esquinas y la mampostería de los lienzos.
También merece la pena fotografiar el castillo desde diferentes puntos del camino de acceso. La ausencia de un entorno urbano inmediato permite obtener imágenes en las que la fortaleza aparece prácticamente aislada, algo que ayuda a transmitir su carácter de antiguo centro señorial.
Hay que tener presente que se trata de una propiedad privada y un conjunto en ruinas. Por ello, la visita debe limitarse a las zonas de acceso permitido y no debe entrarse en estructuras o recintos cerrados sin autorización.
Cómo llegar
El Castillo de Serranos de la Torre se encuentra en la Dehesa de Serranos, dentro del término municipal de Zapardiel de la Cañada, a unos 3 kilómetros al sureste de la población. El acceso se realiza mediante un camino rural que parte de la parte alta de Serranos de la Torre.
La fortaleza se encuentra junto a una antigua zona de embalse y en una pequeña depresión del terreno. El último tramo debe realizarse con precaución, especialmente después de lluvias, debido al carácter rural del camino.
El acceso al interior del castillo no debe considerarse libre. La Asociación Española de Amigos de los Castillos identifica la titularidad como privada y señala el estado de conservación como ruina progresiva y uso actual agrícola.
Qué ver en los alrededores
Zapardiel de la Cañada, núcleo principal del municipio.
Iglesia parroquial de Zapardiel de la Cañada, dentro del patrimonio histórico local.
Dehesa de Serranos, paisaje rural en el que se encuentra la fortaleza.
Restos de la antigua iglesia de Serranos de la Torre, vinculada al antiguo señorío.
Museo de Ávila, donde se conserva el sepulcro de Bernardino de Barrientos procedente de la antigua iglesia del castillo.
Castillo de Bonilla de la Sierra, situado a pocos kilómetros.
Muralla y conjunto histórico de Bonilla de la Sierra.
Piedrahíta, localidad histórica del valle del Corneja.
Castillo de El Barco de Ávila, otra importante fortaleza del oeste de la provincia.
Curiosidades
El castillo también recibe el nombre de Torrejón de los Serranos.
Su construcción se relaciona con Lope de Barrientos, obispo y personaje político de primer orden durante el reinado de Juan II de Castilla.
La gran torre del homenaje conserva un extraordinario matacán de sillería con diez ménsulas.
Los cubos exteriores presentan elementos interpretados como troneras para artillería, relacionados con una ampliación posterior del sistema defensivo.
En la antigua iglesia del conjunto estuvo el sepulcro de Bernardino de Barrientos, obra de Vasco de la Zarza, hoy conservado en el Museo de Ávila.
El Catastro de Ensenada de 1751 ya documentaba Serranos de la Torre como un lugar abandonado.
El castillo está protegido genéricamente como patrimonio histórico desde 1949.
Conclusión
El Castillo de Serranos de la Torre es una de las fortalezas menos conocidas y, al mismo tiempo, más interesantes de la provincia de Ávila. Su reducido tamaño frente a los grandes castillos abulenses no disminuye su importancia: conserva una arquitectura excepcionalmente expresiva de la fortificación señorial del siglo XV, con una gran torre del homenaje, matacán, saeteras, cubos artilleros y restos de un antiguo recinto defensivo.
Pero quizá su mayor interés esté en el conjunto histórico que representa. El castillo, la antigua iglesia y el despoblado permiten reconstruir el funcionamiento de un pequeño señorío rural medieval, vinculado a Lope de Barrientos y a los Barrientos, que terminó perdiendo su función y quedó integrado en un paisaje rural. Hoy sus ruinas constituyen un testimonio silencioso de aquel mundo y ofrecen además magníficas posibilidades para la fotografía de arquitectura histórica y paisaje.

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