
Castillo de Urría | Fotos e información
El Castillo de Urría, también conocido como Castillo de Montealegre, es una fortaleza medieval situada sobre una atalaya rocosa de la sierra de La Tesla, en Burgos.



🏛 Tipo: Castillo roquero / fortaleza señorial
🕰 Época: Finales del siglo XIV
🛠 Estado: Ruina; conserva buena parte de los muros perimetrales y estructuras de la fortaleza
🚗 Acceso: A pie desde la carretera entre Urría y Valdelacuesta
🥾 Dificultad: Alta; senda de montaña y acceso muy exigente
📷 Ideal para fotografía: ⭐⭐⭐⭐⭐
🌅 Mejor momento para visitar: Últimas horas de la tarde
🗺 Ubicación: Sierra de La Tesla, Merindad de Cuesta-Urría, Burgos
⭐ Interés histórico: Muy alto; fortaleza señorial de los Velasco y pieza de control territorial de Las Merindades
Introducción
El Castillo de Urría, conocido también como Castillo de Montealegre, es una de las fortificaciones más espectaculares y difíciles de alcanzar de la provincia de Burgos. Se encuentra sobre un espolón rocoso de la ladera septentrional de la Sierra de La Tesla, entre las localidades de Urría y Valdelacuesta, en la Merindad de Cuesta-Urría. La posición domina el valle desde una altura considerable y está protegida de forma natural por fuertes pendientes y precipicios.
El castillo que hoy conocemos fue levantado a finales del siglo XIV por Pedro Fernández de Velasco, miembro de la poderosa familia Velasco. Su emplazamiento y su propia arquitectura responden a una doble función: reforzar el dominio señorial sobre este territorio y ejercer un efecto propagandístico y disuasorio. No es una fortaleza monumental por sus dimensiones, sino por la contundencia de su construcción y por la extraordinaria dificultad de su emplazamiento.
Historia
Urría antes del castillo de Montealegre
El territorio de Urría posee una historia anterior a la construcción de la fortaleza. Durante la Edad Media perteneció a la Merindad de Castilla Vieja y, según el Libro Becerro de las Behetrías, a mediados del siglo XIV Urría era solariego del monasterio de San Salvador de Oña. Sus habitantes estaban sometidos a diferentes cargas y prestaciones vinculadas al monasterio y a otras instituciones.
Esta situación resulta importante para comprender la aparición posterior del castillo. El territorio no era un espacio vacío ni marginal: formaba parte de una comarca donde distintos poderes señoriales, monásticos y nobiliarios mantenían intereses económicos y territoriales.
La construcción por Pedro Fernández de Velasco
A finales del siglo XIV, Pedro Fernández de Velasco ordenó levantar una nueva fortaleza sobre una posición rocosa de la Sierra de La Tesla. El edificio recibió el nombre de Montealegre, aunque con el tiempo también se generalizó la denominación de Castillo de Urría por su proximidad a esta localidad.
La elección del emplazamiento fue extraordinariamente eficaz. El castillo quedó prácticamente aislado sobre una atalaya rocosa, con fuertes desniveles a su alrededor. De este modo, las características naturales del terreno complementaban una construcción que, por sí misma, ya presentaba unos muros de considerable espesor.
Una fortaleza de poder señorial
Las fuentes turísticas burgalesas destacan el carácter propagandístico y disuasorio de la construcción. No se trataba únicamente de disponer de un refugio militar: levantar una fortaleza tan visible e inaccesible constituía también una demostración física del poder de los Velasco sobre el territorio.
La elección de una arquitectura extremadamente sobria refuerza esa impresión. Frente a otros castillos señoriales con grandes patios, palacios y abundante decoración, Montealegre presenta una imagen casi austera: muros gruesos, pocos vanos, cubos angulares y una posición prácticamente inexpugnable.
El control del territorio
La fortaleza se encontraba en un punto desde el que se dominaba una amplia extensión de la comarca. Fuentes sobre la historia de Las Merindades relacionan el castillo con el control de las comunicaciones medievales entre el norte y Castilla, especialmente las rutas utilizadas para transportar productos del Cantábrico hacia el interior y lana castellana hacia el norte.
Por tanto, su importancia debe entenderse dentro de un paisaje fortificado más amplio. La Sierra de La Tesla, el valle del Nela y las rutas que atravesaban Las Merindades formaban parte de un territorio donde numerosas torres y castillos protegían caminos, señoríos y puntos estratégicos.
El abandono
Con el paso de los siglos, Montealegre perdió su función militar y quedó abandonado. Su aislamiento contribuyó a que no sufriera grandes transformaciones posteriores, pero también hizo que la conservación resultara complicada.
Actualmente el castillo se encuentra en estado ruinoso. Hispania Nostra lo incorporó a su Lista Roja del Patrimonio en 2021, señalando precisamente el deterioro de la fortaleza.
Arquitectura
El Castillo de Urría presenta una planta rectangular, perfectamente adaptada a la estrecha superficie disponible sobre la roca. El recinto está prácticamente suspendido sobre las pendientes de la montaña, de modo que los precipicios constituyen una defensa natural en todos sus lados.
Los muros tienen aproximadamente metro y medio de grosor, una dimensión considerable para una fortificación de estas características. Están construidos fundamentalmente en mampostería, con una ejecución compacta y austera. El carácter macizo de los paramentos es uno de los rasgos que más llaman la atención cuando se contempla el castillo.
Tres de las esquinas del recinto estaban reforzadas mediante cubos o torres angulares, también realizados en mampostería. Estos elementos sobresalen de la línea de los muros y reforzaban los puntos más vulnerables de la planta.
Uno de los aspectos más singulares es la casi total ausencia de vanos en los muros exteriores. La fortaleza no buscaba la iluminación o la comodidad de una residencia palaciega, sino ofrecer una superficie exterior extremadamente difícil de atacar. Esta sobriedad arquitectónica contrasta con otros castillos señoriales burgaleses de la misma época.
En los paramentos todavía pueden observarse los mechinales donde se apoyaban las vigas de las diferentes plantas interiores. Estos huecos permiten reconstruir parcialmente cómo estaba organizado el edificio y demuestran que el volumen actualmente vacío estuvo dividido originalmente en varios niveles.
El acceso se realizaba mediante una rampa ascendente desde el lado orientado hacia el valle. La propia topografía hacía innecesaria una gran infraestructura defensiva exterior: cualquiera que quisiera alcanzar el castillo debía superar primero un terreno abrupto y extremadamente incómodo.
Nuestra visita
Este es uno de esos castillos en los que la llegada forma parte de la experiencia. A diferencia de una fortaleza situada junto a una carretera o dentro de un pueblo, Montealegre aparece aislado en la montaña. Conforme se asciende, la relación entre la fortaleza y el paisaje se hace cada vez más evidente.
Para fotografía es magnífico. La mejor imagen probablemente no sea la de los muros desde muy cerca, sino la que consiga mostrar el castillo completo sobre la ladera de La Tesla, dejando visible la enorme pendiente que lo protege.
Desde arriba, las vistas hacia la Sierra de La Tesla y los valles de Las Merindades constituyen otro de los grandes atractivos. Turismo Burgos destaca expresamente la espectacularidad de estas panorámicas.
Eso sí: aquí sí recomiendo tomarse muy en serio la dificultad. No es una excursión para ir con calzado urbano. Hay terreno montañoso, desniveles y zonas expuestas. Además, el estado ruinoso de la fortificación hace que no sea prudente trepar por los muros.
Cómo llegar
El acceso al castillo comienza en la carretera que comunica Urría y Valdelacuesta. A mitad de camino parte una pequeña senda de montaña que asciende hacia la fortaleza. Turismo Burgos describe expresamente este recorrido como el acceso habitual al Castillo de Montealegre.
La subida es exigente y el castillo está considerado uno de los de más difícil acceso de toda la provincia de Burgos. La senda conduce hasta la atalaya rocosa donde se encuentra el recinto.
Por ello conviene llevar calzado de montaña, agua y evitar la visita con lluvia, hielo o terreno muy húmedo. Una vez arriba, hay que extremar las precauciones debido a los desniveles y al estado ruinoso de las estructuras.
El lugar aparece actualmente identificado como punto turístico y las fuentes de patrimonio territorial reconocen el Castillo de Urría o Montealegre como uno de los edificios fortificados medievales de la Merindad de Cuesta-Urría.
Qué ver en los alrededores
Urría, localidad que da uno de los nombres al castillo.
Valdelacuesta, desde cuyo entorno se encuentra el acceso a Montealegre.
Sierra de La Tesla, uno de los grandes paisajes montañosos de Las Merindades.
Necrópolis de Bergonda, entre Mijangos y Urría, con sepulturas altomedievales excavadas en la roca y fechadas entre los siglos VIII y X.
Mijangos, con importantes restos arqueológicos de época tardoantigua.
Convento de Santa María de Rivas, en Nofuentes, conjunto histórico de origen medieval.
Torre de Paralacuesta, otra construcción fortificada de la Merindad de Cuesta-Urría.
Castillo de las Cuevas de Cebolleros, singular construcción contemporánea realizada con cantos rodados del río Nela.
Hoz de Quintana Entrepeñas, desfiladero del río Jerea.
Valle del Nela, uno de los principales paisajes fluviales de esta comarca.
Curiosidades
El castillo recibe dos nombres principales: Castillo de Urría y Castillo de Montealegre.
Fue construido a finales del siglo XIV por Pedro Fernández de Velasco.
Se encuentra sobre un picacho rocoso de la Sierra de La Tesla, prácticamente rodeado de precipicios.
Sus muros alcanzan aproximadamente 1,5 metros de espesor.
En los muros todavía se conservan mechinales, que permiten identificar los antiguos apoyos de las vigas de los pisos.
La fortaleza fue concebida también como una demostración de poder señorial, además de como elemento defensivo.
El castillo está incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra desde julio de 2021, debido a su estado ruinoso.
La Merindad de Cuesta-Urría conserva otros elementos defensivos medievales, entre ellos la Torre de Paralacuesta y el propio Castillo de Urría/Montealegre.
Conclusión
El Castillo de Urría o Montealegre es una de las fortificaciones más singulares de Las Merindades. Su valor no reside en la monumentalidad de sus edificios conservados, sino en la combinación de una arquitectura extraordinariamente maciza con un emplazamiento casi inaccesible.
Construido por Pedro Fernández de Velasco a finales del siglo XIV, el castillo representa perfectamente el poder territorial de las grandes familias nobiliarias castellanas. Sus muros de metro y medio, sus cubos angulares, la ausencia de grandes vanos y los precipicios que lo rodean forman un sistema defensivo en el que la arquitectura y la montaña funcionan como una sola fortaleza.
Hoy, en ruinas y amenazado por el deterioro, Montealegre conserva algo que resulta especialmente valioso para Castillos del Olvido: la capacidad de transmitir, incluso sin grandes edificios intactos, la relación entre poder señorial, territorio, paisaje y arquitectura militar medieval.

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