Torre de Don Borja | Fotos e información

Descubre la Torre de Don Borja en Santillana del Mar: su origen medieval, el linaje de los Barreda, la infanta Paz de Borbón y su rehabilitación.

  • Nombre: Torre de Don Borja.

  • Otros nombres: Torre de Don Borja-Bracho, Torre de los Barreda, La Torrona y Torre de la Infanta.

  • Localidad: Santillana del Mar.

  • Provincia: Cantabria.

  • Tipología: casa-torre señorial o casa-fuerte urbana.

  • Cronología: siglo XV, con ampliaciones posteriores.

  • Estilo: gótico, con transformaciones de época moderna.

  • Emplazamiento: Plaza Mayor, número 7.

  • Material principal: piedra de sillería.

  • Protección patrimonial: integrada en el conjunto histórico de Santillana del Mar, declarado Bien de Interés Cultural en 1943.

  • Uso actual: espacio cultural con exposiciones, biblioteca y actividades relacionadas con el arte, la edición y los medios de comunicación.

  • Propiedad: vinculada a la Fundación Santillana y a las familias Polanco y Pérez Arauna, según la información institucional del proyecto.

Introducción

La Torre de Don Borja ocupa un lugar destacado en el paisaje histórico de Santillana del Mar. Su fachada se abre a la Plaza Mayor, uno de los espacios más reconocibles de la villa, y su arquitectura muestra cómo las casas-torre medievales podían evolucionar hacia residencias señoriales de carácter más urbano.

Aunque conserva el nombre de torre, el edificio no debe entenderse únicamente como una fortificación militar. Sus soportales, sus escudos familiares y la organización de los volúmenes en torno a un patio reflejan una función residencial y representativa.

La construcción actual se fecha habitualmente en el siglo XV, aunque el conjunto fue transformándose con ampliaciones y reformas posteriores. Esa evolución explica la convivencia de rasgos góticos con elementos propios de una vivienda señorial de épocas posteriores.

Historia

Origen medieval

La torre fue construida en el siglo XV, aunque su origen histórico se enmarca en la evolución de las casas-torre de Santillana del Mar. Estos edificios servían como residencia de familias destacadas y como manifestación visible de su posición social.

La ubicación en la plaza principal revela su carácter urbano. A diferencia de las fortalezas levantadas en cumbres o lugares de difícil acceso, esta casa-torre formaba parte del tejido de la villa y participaba directamente de la vida pública del núcleo histórico.

El linaje de los Barreda

La historia del inmueble está estrechamente relacionada con la familia Barreda. El nombre de Don Borja procede de Francisco de Borja Barreda, titular del mayorazgo familiar en el siglo XIX, mencionado en las fuentes en relación con el año 1844.

El edificio también aparece asociado al nombre de Torre de los Barreda. Los escudos de armas vinculados a este linaje constituyen uno de los elementos que permiten reconocer su antigua función como residencia de una familia de posición destacada.

Las ampliaciones de los siglos XVI y posteriores

Durante el siglo XVI se añadió un patio interior, una característica poco habitual en las casas-torre de este tipo. La incorporación de este espacio articuló los diferentes volúmenes y contribuyó a la transformación del edificio en un conjunto residencial más complejo.

Las fuentes describen dos cuerpos principales unidos por el patio y otras construcciones adosadas. No todas las partes tienen necesariamente la misma cronología: algunas ampliaciones son posteriores al núcleo original, por lo que conviene entender la torre como un conjunto formado por diferentes fases constructivas.

La infanta Paz de Borbón

En el siglo XX, el inmueble pasó a formar parte de la historia de la familia Güell, que lo ofreció como residencia a la infanta Paz de Borbón, princesa de Baviera e hija de Isabel II.

La presencia de la infanta explica otro de los nombres por los que se conoce el edificio: Torre de la Infanta. La casa conservó espacios relacionados con aquella etapa, entre ellos salones históricos y una biblioteca vinculada a la infanta y a sus herederos.

De la ruina a la rehabilitación

A finales de la década de 1970, la torre se encontraba en estado de ruina. Fue adquirida por Jesús Polanco y Pancho Pérez González para convertirla en sede de la Fundación Santillana.

La rehabilitación de comienzos de los años ochenta fue dirigida por los arquitectos Luis Castillo y Eduardo Fernández-Abascal. La intervención recibió el Premio Europa Nostra, reconocimiento a la recuperación del patrimonio arquitectónico.

En 2019 se llevó a cabo una nueva rehabilitación, de nuevo con la participación del arquitecto Luis Castillo. El edificio se adaptó a su proyecto cultural contemporáneo, manteniendo su arquitectura histórica como parte esencial de la experiencia de visita.

Arquitectura

Emplazamiento

La torre se encuentra en la Plaza Mayor de Santillana del Mar, en pleno casco histórico. Su ubicación es característica de una residencia señorial urbana: no domina el territorio desde una altura ni ocupa una posición aislada, sino que se integra en uno de los espacios públicos más importantes de la villa.

La fachada principal se orienta hacia la plaza, lo que permite apreciar su relación directa con el espacio urbano medieval.

Planta y organización del edificio

El conjunto está formado por dos volúmenes principales unidos por un patio interior. Las fuentes describen una construcción de planta cuadrada o rectangular, con tres alturas y cubierta a cuatro aguas, aunque no he encontrado una medición oficial suficientemente detallada para dar dimensiones exactas.

A los cuerpos principales se adosan otras edificaciones, de cronología diferente. La organización interior permite comprender que no se trata de una torre militar aislada, sino de una residencia que fue ampliándose y adaptándose a las necesidades de sus propietarios.

Materiales y construcción

La piedra de sillería constituye el material predominante de la construcción histórica. La precisión de los sillares permite formar los huecos, las esquinas y otros elementos arquitectónicos con un acabado cuidado.

El uso de piedra trabajada, unido a la disposición de los cuerpos y a los elementos ornamentales, subraya el carácter señorial de la casa. No se trata de una fortaleza concebida exclusivamente para resistir un asedio, sino de una vivienda representativa en la que la arquitectura también expresaba prestigio.

La fachada principal y los soportales

La fachada orientada hacia la Plaza Mayor es uno de los elementos más reconocibles de la torre.

En la parte baja se encuentra un soportal con arcos. Las descripciones patrimoniales mencionan grandes arcos apuntados en su configuración histórica, mientras que otras referencias describen los arcos rebajados de la zona de acceso y sus transformaciones.

Esta diversidad de descripciones debe interpretarse teniendo en cuenta las reformas sufridas por el inmueble. Los soportales, además de dar acceso al edificio, lo conectan visualmente con la plaza y refuerzan su carácter urbano.

Escudos de la familia Barreda

Los escudos heráldicos son uno de los elementos fundamentales para comprender la historia social del edificio. Las fuentes identifican las armas de los Barreda en la fachada, asociadas al linaje que dio nombre a la casa.

Estos elementos no eran meramente decorativos: servían para hacer visible la identidad familiar y la posición de sus propietarios. Su presencia contribuye a interpretar la torre como una residencia señorial integrada en el centro de la villa.

El patio interior

El patio es uno de los rasgos más singulares de la Torre de Don Borja. Se atribuye al siglo XVI y une los principales volúmenes del conjunto.

Su presencia diferencia este edificio de muchas casas-torre de organización más sencilla. El patio permite articular los espacios interiores y refleja la evolución desde una construcción medieval hacia una residencia de mayor complejidad.

Cubierta y elementos superiores

Las descripciones patrimoniales señalan una cubierta a cuatro aguas. La silueta general se integra en el perfil de las casas históricas de Santillana del Mar, sin la coronación almenada característica de algunas fortalezas militares.

No debe confundirse, por tanto, su denominación tradicional de torre con una función exclusivamente defensiva: su organización y sus elementos arquitectónicos apuntan sobre todo a un uso residencial y señorial.

Estado de conservación

La Torre de Don Borja presenta actualmente un estado muy distinto al de otras casas-torre abandonadas: el edificio ha sido rehabilitado y se utiliza como espacio cultural.

Su conservación es resultado de dos grandes intervenciones contemporáneas:

  • Rehabilitación de comienzos de los años ochenta, para establecer la sede de la Fundación Santillana. Fue reconocida con el Premio Europa Nostra.

  • Nueva rehabilitación en 2019, orientada a mantener el edificio y adaptarlo a su proyecto cultural.

La intervención permitió recuperar una construcción que había llegado a un estado de ruina. La conservación actual no se limita a mantener los muros: también busca dar continuidad al uso del inmueble mediante exposiciones, biblioteca y actividades culturales.

Nuestra visita

La Torre de Don Borja puede visitarse mediante visitas guiadas. El recorrido permite conocer la arquitectura histórica y acceder a espacios culturales que incluyen exposiciones de arte contemporáneo, fondos bibliográficos y salas relacionadas con la historia editorial y de los medios de comunicación.

La web oficial indica que el acceso se realiza exclusivamente mediante visita guiada. Los horarios concretos pueden cambiar según la temporada y la programación, por lo que es preferible reservar antes de desplazarse.

  • Dirección: Plaza Mayor, 7, 39330 Santillana del Mar, Cantabria.

  • Reservas: contacto@torrededonborja.es

  • Teléfono: 699 265 469.

  • Duración orientativa: una hora.

  • Precio: la web oficial consultada contiene información de temporadas anteriores con visitas gratuitas, mientras que otras publicaciones indican tarifas de años previos. No puedo confirmar una tarifa vigente para octubre de 2026; conviene consultarla al reservar.

  • Acceso: exclusivamente mediante visita guiada, según la información oficial.

  • Accesibilidad: la web oficial advierte que el edificio no está adaptado para personas con dificultades de movilidad y que, por motivos de seguridad, no se permite el acceso a menores de 12 años.

Web oficial: Torre de Don Borja — visitas y reservas

Cómo llegar

La torre se encuentra en el centro histórico de Santillana del Mar, en la Plaza Mayor. Al estar situada en el casco antiguo, lo más práctico es dejar el vehículo en una zona de aparcamiento habilitada en el entorno y continuar a pie, respetando las restricciones de circulación que puedan estar vigentes.

  • Localidad: Santillana del Mar.

  • Dirección: Plaza Mayor, 7.

  • Coordenadas aproximadas: 43.3907, -4.1083.

Curiosidades

Una torre con varios nombres

Además de Torre de Don Borja, el edificio aparece citado como Torre de los Barreda, Torre de Don Borja-Bracho, La Torrona y Torre de la Infanta. Los nombres reflejan diferentes etapas de su historia y sus vínculos con los propietarios y moradores.

El nombre no procede de un señor medieval llamado Borja

El nombre más conocido se vincula a Francisco de Borja Barreda, titular del mayorazgo familiar en el siglo XIX. Es un detalle importante porque la construcción es varios siglos anterior a la época en que quedó consolidada esta denominación.

De residencia histórica a espacio cultural

La rehabilitación contemporánea permitió que la torre dejara de ser únicamente un edificio histórico para convertirse en un espacio activo. Su proyecto reúne libros, arte contemporáneo y memoria de la edición y los medios de comunicación.

Una biblioteca de especial interés

La institución alberga una biblioteca especializada en Iberoamérica y fondos bibliográficos relacionados con Francisco Pérez González. La web oficial también documenta actividades específicas dedicadas a esta biblioteca, además de exposiciones y encuentros culturales.

Qué ver en los alrededores

Colegiata de Santa Juliana

Es uno de los monumentos más importantes de la villa y una visita imprescindible para comprender su patrimonio medieval. Destacan su arquitectura románica y el claustro, con capiteles esculpidos.

Torre del Merino

Una de las torres medievales más representativas de Santillana. Su aspecto fortificado permite compararla con la Torre de Don Borja y apreciar las distintas formas que adoptaron las residencias señoriales de la villa.

Torre de los Velarde

Otro edificio histórico del conjunto urbano, interesante para completar un recorrido por las residencias señoriales y las torres vinculadas a los linajes de Santillana.

Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira

A poca distancia de la villa, permite conocer el arte paleolítico de la cueva de Altamira mediante su exposición y la Neocueva. Es una excelente opción para ampliar la jornada con un patrimonio de una época muy anterior al de la torre.

Conclusión

La Torre de Don Borja es mucho más que una casa-torre medieval. Su fachada a la Plaza Mayor, sus escudos de los Barreda, su patio interior y sus ampliaciones reflejan la evolución de una residencia señorial a lo largo de varios siglos.

La vinculación con la infanta Paz de Borbón y la posterior rehabilitación impulsada por Jesús Polanco y Pancho Pérez González añadieron nuevas etapas a su historia. Hoy, su función cultural permite que el edificio conserve una utilidad pública y siga formando parte de la vida de Santillana del Mar.

Dentro de un proyecto dedicado a las torres y castillos históricos de Cantabria, merece un lugar destacado precisamente por esa combinación de arquitectura medieval, memoria familiar y recuperación patrimonial.

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