
Torre de Obeso
La Torre de Obeso, conocida históricamente como Torre de Rubín de Celis y también como Torre Mora, es una de las torres señoriales medievales mejor conservadas de Cantabria. Se encuentra en una pequeña loma a las afueras de la localidad de Obeso, en el municipio de Rionansa, dominando el valle del río Nansa. Construida durante el siglo XV, formó parte del sistema defensivo de las antiguas Asturias de Santillana y fue residencia del poderoso linaje de los Rubín de Celis.


🏛️ Tipo: Torre señorial medieval
🕰️ Época: Siglo XV (con ampliaciones en el siglo XVI)
🛠️ Estado: Excelente conservación exterior (propiedad privada)
🚗 Acceso: Fácil acceso desde Obeso
🥾 Dificultad: Baja
📷 Ideal para fotografía: Sí
🌅 Mejor momento para visitar: Atardecer
🗺️ Ubicación: Obeso, Rionansa (Cantabria)
⭐ Interés histórico: Uno de los mejores ejemplos de torre señorial medieval de las Asturias de Santillana.
Introducción
La Torre de Obeso, conocida históricamente como Torre de Rubín de Celis y también como Torre Mora, es una de las torres señoriales medievales mejor conservadas de Cantabria. Se encuentra en una pequeña loma a las afueras de la localidad de Obeso, en el municipio de Rionansa, dominando el valle del río Nansa. Construida durante el siglo XV, formó parte del sistema defensivo de las antiguas Asturias de Santillana y fue residencia del poderoso linaje de los Rubín de Celis. Actualmente está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento.
Sobre una pequeña elevación que domina el valle del Nansa se alza la Torre de Obeso, una construcción que durante siglos simbolizó el poder de uno de los linajes más influyentes del occidente cántabro. Su sólida silueta de piedra destaca sobre el paisaje rural y constituye el principal monumento civil del municipio de Rionansa.
Aunque hoy aparece aislada, en origen formaba parte de un pequeño conjunto fortificado destinado tanto a la defensa del territorio como al control de los caminos que recorrían el valle. Su magnífica conservación permite apreciar perfectamente cómo eran las casas-torre levantadas por la nobleza montañesa durante la Baja Edad Media.
Historia
La torre fue construida durante el siglo XV, probablemente tras la incorporación del valle de Rionansa a los dominios del II Conde de Castañeda, hacia 1429. La fortaleza quedó vinculada al linaje de los Rubín de Celis, una de las familias más importantes de las antiguas Asturias de Santillana, aunque algunos autores consideran que pudo tener un origen anterior relacionado con los Manrique de Lara.
Su función era doble. Por un lado servía como residencia fortificada de la familia y, por otro, vigilaba el paso por el valle del Nansa, una vía de comunicación fundamental entre la costa y el interior de Cantabria. La ubicación sobre una loma permitía controlar visualmente el entorno y ejercer autoridad sobre el territorio.
Durante el siglo XVI se añadió una cuarta planta, adaptando el edificio a nuevas necesidades residenciales. También existieron dos pequeños torreones anexos que desaparecieron durante la Guerra Civil Española, cuando fueron desmontados para aprovechar su piedra en la construcción de trincheras.
En el siglo XX la torre fue restaurada y consolidada. Actualmente continúa siendo de propiedad privada y no puede visitarse por el interior, aunque constituye uno de los monumentos medievales más destacados del valle del Nansa.
Arquitectura
Una torre señorial gótica
La Torre de Obeso responde al modelo clásico de casa-torre cántabra de finales de la Edad Media.
El edificio presenta:
Planta cuadrada.
Cuatro alturas.
Cubierta a cuatro aguas.
Muros muy robustos.
Escasas aberturas.
Su aspecto compacto refleja claramente su función defensiva.
La estructura
La torre posee aproximadamente:
9-10 metros de lado.
Cuatro plantas.
Muros construidos en sillarejo.
Esquinas reforzadas con sillares.
La última planta corresponde a una ampliación realizada durante el siglo XVI.
La fachada principal
La fachada meridional concentra los elementos arquitectónicos más destacados.
Conserva:
Puerta con arco ojival.
Ventana ajimezada con arcos apuntados.
Restos de un matacán.
Varias saeteras.
Estos elementos combinan la función defensiva con la representación del prestigio del linaje propietario.
Elementos defensivos
Aunque concebida también como residencia, la torre conserva numerosos recursos militares.
Entre ellos destacan:
Saeteras distribuidas por las fachadas.
Muros de gran espesor.
Acceso fácilmente defendible.
Matacán sobre la entrada principal.
Todo ello permitía resistir pequeños ataques y proteger a sus ocupantes.
Materiales
La construcción emplea materiales tradicionales de la arquitectura montañesa.
Predominan:
Sillarejo.
Sillería en esquinas y vanos.
Mortero de cal.
Estructuras interiores de madera.
La excelente calidad de la fábrica ha favorecido su conservación durante más de cinco siglos.
Nuestra visita
La torre se encuentra en las afueras de Obeso, perteneciente al municipio de Rionansa, a unos 3 kilómetros de Puentenansa.
El acceso es sencillo por carretera y un corto paseo permite llegar hasta las inmediaciones del monumento. Al tratarse de una propiedad privada, únicamente puede contemplarse desde el exterior.
Curiosidades
También recibe los nombres de Torre de Rubín de Celis y Torre Mora.
Fue construida durante el siglo XV y ampliada con una cuarta planta en el siglo XVI.
Conserva una elegante ventana ajimezada y los restos de un matacán sobre la puerta principal.
Los dos torreones anexos desaparecieron durante la Guerra Civil Española, al reutilizarse sus piedras para construir trincheras.
Está protegida como Bien de Interés Cultural y cuenta con un entorno de protección específico desde 2003.
Qué ver en los alrededores
Iglesia de San Facundo.
Necrópolis altomedieval de Obeso.
Puentenansa.
Valle del río Nansa.
Miradores de Rionansa.
Parque Natural Saja-Besaya.
Conclusión
La Torre de Obeso constituye uno de los mejores ejemplos de torre señorial medieval conservados en Cantabria. Su elegante arquitectura gótica, la excelente calidad de su fábrica y su privilegiado emplazamiento sobre el valle del Nansa la convierten en un magnífico testimonio del poder de los linajes montañeses durante la Baja Edad Media. Aunque permanece cerrada al público por ser una propiedad privada, su contemplación desde el exterior permite apreciar toda la fuerza y la sobriedad de una de las construcciones civiles más importantes del patrimonio histórico cántabro.

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