Torre de Olmos de la Picaza | Fotos e información

La Torre de Olmos de la Picaza, en Villadiego, Burgos, es una torre señorial medieval de planta cuadrada, con matacanes y almenas.

🏛 Tipo: Torre señorial fortificada


🕰 Época: Siglos XIV-XV; existen referencias documentales anteriores


🛠 Estado: Conservada, aunque con importantes transformaciones y pérdida parcial del remate almenado


🚗 Acceso: Fácil; situada en el centro de Olmos de la Picaza


🥾 Dificultad: Baja


📷 Ideal para fotografía: ⭐⭐⭐⭐⭐


🌅 Mejor momento para visitar: Última hora de la tarde


🗺 Ubicación: Olmos de la Picaza, Villadiego, Burgos


⭐ Interés histórico: ⭐⭐⭐⭐⭐

Introducción

La Torre de Olmos de la Picaza es una de las construcciones señoriales más destacadas del municipio de Villadiego. Se levanta en el propio núcleo de Olmos de la Picaza, sobre la ladera que asciende hacia los páramos, desde donde domina visualmente la llanura que se extiende frente al pueblo. La documentación turística de la provincia sitúa su construcción entre los siglos XIV y XV, aunque señala que existen referencias a una torre en el lugar ya en el siglo XIII.

Su historia está especialmente relacionada con los Fernández de Velasco, una de las grandes familias nobiliarias castellanas. La documentación conservada permite seguir con bastante precisión la transmisión de la torre durante el siglo XV: en 1431 Pedro Fernández de Velasco adquirió una torre de cal y canto en Olmos de la Picaza por 20.000 maravedís, y posteriormente el edificio quedó integrado en el patrimonio de la casa de Velasco.

La construcción destaca además por conservar buena parte de su carácter defensivo: mampostería y sillarejo de caliza, esquinas de sillería, saeteras, troneras, matacanes y almenas. Su remate superior, aunque parcialmente perdido, permite reconocer todavía la imagen de una auténtica torre fuerte bajomedieval.

Historia

Los primeros antecedentes

Olmos de la Picaza posee una documentación medieval bastante antigua. Una donación fechada en 1092 menciona una propiedad situada en Ulmos, en el entorno de la vía que conducía hacia Villadiego. La identificación con el actual Olmos de la Picaza ha sido considerada segura por los estudios históricos recogidos por Románico Digital.

También existen referencias posteriores al lugar durante los siglos XI y XII. Sin embargo, que el núcleo aparezca documentado desde época medieval no significa que la torre que hoy vemos pueda remontarse directamente a esos momentos. La documentación turística considera que la torre actual se encuadra fundamentalmente entre los siglos XIV y XV.

La torre de los Velasco

El episodio documental más importante para conocer la historia del edificio se produce en 1431. Una investigación histórica basada en documentación medieval registra la compra por Pedro Fernández de Velasco de una torre de cal y canto en el lugar de Olmos de la Picaza, junto con sus usos, derechos, prados, términos, pastos, aguas, molinos, presas, casas y ejidos. El precio fue de 20.000 maravedís.

La torre pasó así a formar parte del patrimonio de los Velasco, familia que alcanzaría una enorme importancia política y territorial en Castilla. Las fuentes turísticas señalan posteriormente su incorporación al mayorazgo de Pedro Fernández de Velasco y su relación con Bernardino Fernández de Velasco, duque de Frías.

Este dato resulta especialmente interesante porque demuestra que la torre no era simplemente una construcción defensiva aislada, sino una propiedad integrada dentro de un patrimonio señorial mucho más amplio.

Una posición dominante

La torre fue levantada en una posición particularmente visible. El edificio se encuentra en el centro de la localidad, pero sobre una pendiente que asciende hacia el páramo. Desde allí domina una amplia extensión de terreno.

Su emplazamiento encaja con el modelo de las torres señoriales de control territorial de la Castilla septentrional: edificios que combinaban residencia, representación del poder nobiliario y capacidad defensiva. En este caso, la existencia de saeteras y troneras, junto con el remate de matacanes y almenas, demuestra que la defensa formaba parte de su concepción arquitectónica.

Protección patrimonial

La Torre de Olmos de la Picaza figura entre los bienes patrimoniales protegidos del municipio de Villadiego. El catálogo arqueológico municipal identifica expresamente Torre de Olmos de la Picaza, Torre de Villanoño y Castillo de Villaute como recintos militares con categoría de castillo y declaración genérica desde 1949.

El Portal de Turismo de Castilla y León la incluye asimismo dentro de la arquitectura militar y la clasifica cronológicamente entre la Edad Media y la Edad Moderna.

Arquitectura

La torre presenta una planta cuadrangular, con unas dimensiones aproximadas de 10,9 × 9,7 metros. Alcanza alrededor de 25 metros de altura y las fuentes que describen su configuración actual distinguen cuatro plantas, mientras que otras descripciones contabilizan cinco niveles. Esta diferencia parece responder a la manera de contabilizar las alturas y no afecta a la identificación del edificio.

La fábrica está realizada fundamentalmente con mampostería y sillarejo de caliza, reforzándose las esquinas mediante grandes sillares cuidadosamente trabajados. El contraste entre los muros de piedra irregular y las esquinas de sillería proporciona al edificio una apariencia especialmente sólida. El Portal de Turismo de Castilla y León confirma específicamente el uso de sillarejo calizo y la calidad de la piedra empleada en el remate y las esquinas.

Uno de los elementos más interesantes es el antiguo acceso elevado, situado a la altura del primer piso y formado por un arco apuntado. Esta solución tenía además una función defensiva, ya que elevaba el acceso respecto al terreno inmediato. La existencia de este tipo de entrada es característica de muchas torres fuertes medievales.

Los huecos originales eran muy reducidos. Entre los elementos defensivos se conservan saeteras y troneras de artillería, especialmente visibles en las zonas altas. Posteriormente se modificaron algunas fachadas, se abrieron nuevos huecos y se realizaron recrecidos con ladrillo, alterando parcialmente la imagen original del edificio.

El elemento más espectacular es el remate defensivo. La parte superior estaba recorrida por un adarve protegido mediante matacanes de dos cuerpos, sostenidos por canes dobles de sillería, que aumentan a tres en las esquinas. Sobre ellos se disponía una corona de almenas altas y esbeltas. Una parte importante de este coronamiento se ha perdido, pero todavía quedan suficientes elementos para reconstruir visualmente el aspecto fortificado de la torre.

Durante el siglo XX se adosó a dos de sus lados una vivienda de piedra, conectada directamente con la torre. Esta construcción, de unos 200 m² según la documentación publicada, modificó considerablemente la lectura exterior del conjunto, aunque el volumen de la torre medieval continúa siendo perfectamente reconocible.

Nuestra visita

La torre es especialmente interesante para fotografía porque conserva una silueta muy potente. Desde el propio pueblo se puede apreciar la diferencia entre el volumen vertical de la torre y las construcciones residenciales que posteriormente se le adosaron.

Para fotografiarla merece la pena buscar un punto desde el que se aprecien simultáneamente los muros de sillarejo, las esquinas de sillería y el remate de matacanes. La posición elevada de la construcción permite además incluir en el encuadre el paisaje abierto de la comarca de Odra-Pisuerga.

Un detalle que merece especial atención es el coronamiento defensivo. Aunque algunas almenas han desaparecido, los canes y los matacanes conservados permiten apreciar cómo funcionaba visualmente la parte superior de la torre.

La torre es de propiedad particular, por lo que la visita debe limitarse al exterior y a los espacios públicos desde los que pueda contemplarse, sin acceder a la vivienda.

Cómo llegar

La Torre de Olmos de la Picaza se encuentra en el propio núcleo de Olmos de la Picaza, localidad perteneciente al municipio de Villadiego, en la provincia de Burgos. La dirección patrimonial indicada por la Junta de Castilla y León es Iglesia, s/n, Olmos de la Picaza.

El acceso por carretera es sencillo y la torre se encuentra prácticamente junto a la iglesia parroquial. El núcleo está aproximadamente a 5 km de Villadiego y a unos 33 km de Burgos.

Qué ver en los alrededores
  • Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, situada muy cerca de la torre y con elementos románicos y góticos.

  • Villadiego, cabecera municipal, con su patrimonio histórico y restos de la antigua villa.

  • Torre de Villanoño, otra de las torres fortificadas protegidas del municipio.

  • Castillo de Villaute, también perteneciente al patrimonio fortificado de Villadiego.

  • Villamorón, con la extraordinaria iglesia de Santiago Apóstol.

  • Villegas, localidad próxima con la iglesia fortificada de Santa Eugenia.

  • Peña Amaya, uno de los grandes enclaves arqueológicos e históricos del norte de Burgos.

Curiosidades
  • La torre actual no puede fecharse con absoluta precisión; Turismo Burgos la sitúa entre los siglos XIV y XV, mientras que Adeco Camino señala concretamente principios del siglo XV.

  • En 1431 Pedro Fernández de Velasco compró una torre de cal y canto en Olmos de la Picaza por 20.000 maravedís.

  • La construcción mide aproximadamente 10,9 × 9,7 metros y alcanza unos 25 metros de altura.

  • Conserva matacanes de dos cuerpos apoyados sobre canes de sillería y restos de las antiguas almenas.

  • Los vanos defensivos originales incluían saeteras y troneras de artillería; posteriormente se abrieron otros huecos.

  • La documentación histórica permite relacionarla con la poderosa casa de Velasco, que posteriormente obtuvo el título ducal de Frías.

  • En el catálogo patrimonial de Villadiego figura entre los tres principales recintos militares protegidos del municipio, junto con la Torre de Villanoño y el Castillo de Villaute.

Conclusión

La Torre de Olmos de la Picaza es una de las torres señoriales mejor reconocibles del entorno de Villadiego y un magnífico ejemplo de arquitectura fortificada bajomedieval. Su gran altura, fábrica de caliza, acceso elevado, saeteras, troneras, matacanes y almenas conservan buena parte de la imagen de una torre concebida para representar y proteger el poder señorial. Su relación documental con los Fernández de Velasco desde el siglo XV añade un interés histórico considerable, mientras que su posición sobre el pueblo y frente a la llanura convierte además el edificio en un punto fotográfico especialmente atractivo.

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