Torres de Bores | Fotos e información

Conoce las Torres de Bores, dos torres fortificadas del siglo XV vinculadas al marqués de Santillana, situadas en Bores, Cantabria.

  • 🏛 Tipo: conjunto de dos torres fortificadas.

  • 🕰 Época: siglo XV, según Hispania Nostra.

  • 🛠 Estado: ruinoso, con vegetación y riesgo de derrumbe en una de las torres.

  • 🚗 Acceso: se encuentran en el entorno rural de Bores; el acceso puede estar condicionado por terrenos privados.

  • 🥾 Dificultad: no dispongo de una medición verificada del recorrido ni de su dificultad.

  • 📷 Interés fotográfico: las dos torres, el camino entre ellas y su entorno rural.

  • 🌅 Mejor momento para visitar: no tengo una fuente verificada que determine una hora o estación óptima.

  • 🗺 Ubicación: barrio de Campo, localidad de Bores, municipio de Vega de Liébana, Cantabria.

  • ⭐ Interés histórico: ejemplo de torres señoriales medievales vinculadas a la familia Mendoza.

Introducción

Las Torres de Bores, conocidas también como torres de Campo, son dos torres medievales de planta cuadrada construidas en el siglo XV y hoy arruinadas, situadas en el barrio de Campos de la localidad de Bores, en el municipio cántabro de Vega de Liébana. Se alzan a 624 metros de altitud, a unos tres kilómetros de la capital municipal, La Vega. Las dos torres están separadas por 80 metros y unidas por un camino amurallado que recorre esa distancia, formando un conjunto que se pensó como dispositivo de control y prestigio del linaje Mendoza en el valle. Se cree que tuvieron tres alturas. Su estado de ruina, ya irreversible en una de ellas, motivó su inclusión en la Lista Roja de Patrimonio en Peligro de Hispania Nostra el 2 de diciembre de 2007, y actualmente se está tramitando su declaración como Bien de Interés Cultural.

Historia

Bores y Campo en la documentación medieval

El nombre de Bores aparece en documentación vinculada al Cartulario de Santo Toribio de Liébana. El Ayuntamiento de Vega de Liébana recoge también una referencia del año 961, en la que Bermudo Adefonsiz dona a San Martín de Turieno la iglesia de San Juan de Lutias y bienes en distintas villas, entre ellas Bores. El barrio de Campo se documenta en 1316.

La iglesia de Santa Eulalia de Bores aparece citada en un documento fechado el 27 de marzo de 1315. El texto municipal menciona además el antiguo lugar de Santa Olalla, en las proximidades del camino que comunica Bores con Campo y Vega de Liébana. Estos datos permiten situar el conjunto en un entorno habitado y documentado durante la Edad Media, aunque no datan por sí mismos las torres.

La construcción de las torres y los Mendoza

Las fuentes patrimoniales sitúan las torres en el siglo XV y atribuyen su construcción a Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana. La formulación es una atribución tradicional: la documentación disponible sobre el origen concreto de los edificios es escasa y no permite presentar esa autoría como una certeza plenamente demostrada.

Las torres pertenecieron a la familia Mendoza. Su presencia en el valle se relaciona con las disputas señoriales por el dominio de Liébana entre distintas casas nobiliarias, entre ellas los Mendoza y los Manrique de Lara. La Asociación Española de Amigos de los Castillos sitúa el valle dentro de ese contexto de rivalidad señorial, aunque no detalla episodios militares específicos ocurridos en las propias torres.

La propiedad en 1624

El Ayuntamiento recoge que en 1624 las torres eran propiedad de García Sánchez de Campo de la Lama. La referencia procede de un testamento otorgado en Vada, en el que aparece la casa-torre y solar de Campo y se menciona la fundación de un vínculo para su hijo. Hispania Nostra también recoge a García Sánchez como propietario en ese año.

El señorío en 1752

Según el Ayuntamiento, en 1752 Bores y el barrio de Campo pertenecían al señorío de la duquesa del Infantado. El dato aparece en el contexto de las respuestas locales al Catastro de Ensenada. La información municipal añade que entonces había 13 vecinos, 18 casas habitables y otras 8 arruinadas en el lugar. Esos datos describen el pueblo y su barrio, no el estado concreto de las torres.

Bores en la literatura del marqués de Santillana

Bores aparece en una de las Serranillas del marqués de Santillana, con los versos «Moçuela de Bores, allá do la Lama, púsome en amores». La referencia vincula el lugar con la tradición literaria del poeta, pero no demuestra que la composición se escribiera en estas torres.

Restos anteriores a las torres medievales

El Ayuntamiento señala que en las proximidades de las torres se han encontrado fragmentos de cerámica terra sigillata. A partir de esos restos plantea la posibilidad de una ocupación romana en la zona, incluso con estructuras de vigilancia o un campamento. La propia formulación es hipotética: no permite afirmar que las torres actuales tengan origen romano ni que se haya demostrado la existencia de un campamento en ese punto.

Arquitectura

Emplazamiento y relación entre las torres

El conjunto está formado por dos torres próximas entre sí, en el barrio de Campo. Hispania Nostra cifra la separación en unos 80 metros y describe un camino amurallado entre ambas. La Asociación Española de Amigos de los Castillos señala una distancia aproximada de 70 metros y recoge la posibilidad de que estuvieran comunicadas por un pasadizo; esa conexión subterránea se presenta como hipótesis, no como elemento confirmado.

Planta, dimensiones y altura

Las dos torres son de planta cuadrangular. La Asociación Española de Amigos de los Castillos indica que cada una mide aproximadamente seis metros de lado. Las fuentes describen una altura original de tres plantas, aunque advierten que el estado de ruina dificulta reconstruir con seguridad su aspecto completo.

Materiales y fábrica

Las torres están construidas con mampostería, sillarejo y sillares. Hispania Nostra señala que los muros se reforzaban con sillares en las esquinas y en los vanos, y que los huecos eran escasos y reducidos. Una descripción publicada en 2015 estima que los muros tenían alrededor de un metro de grosor; al tratarse de una observación de esa fecha, no debe entenderse como una medición técnica actual.

Primera torre

Una de las torres ha perdido los sillares de las esquinas. Su puerta está orientada al norte y conserva saeteras, especialmente en el muro sur. Las descripciones patrimoniales señalan que en su interior han crecido árboles; una guía de Liébana identifica un fresno en el centro y enebros que sobresalen por encima del muro sur.

Segunda torre

La otra torre se conserva mejor. Tiene dimensiones parecidas, pero muros más gruesos y un espacio interior menor. En el muro este conserva una entrada con arco de medio punto de toba y una puerta de dos hojas. La descripción de la guía de Liébana añade que el cierre podía accionarse desde el interior y que sobre la entrada se observan dos huecos inclinados que protegían el dintel exterior.

Estado de conservación

Hispania Nostra describe las torres como abandonadas, semiderruidas y cubiertas de vegetación. Señala que una ha perdido los sillares esquineros y presenta peligro de hundimiento, y que ambas conservan principalmente la estructura exterior. La entidad las incluyó en su Lista Roja del Patrimonio el 2 de diciembre de 2007 por su deterioro progresivo.

La Asociación Española de Amigos de los Castillos califica su estado como de ruina progresiva y atribuye el deterioro al abandono y a la erosión.

Nuestra visita

No he encontrado información verificada sobre horarios, entradas, visitas guiadas ni acceso al interior. Las fuentes consultadas indican que las torres son de propiedad privada y están dentro de terrenos cercados. Por ello, la visita debe limitarse a los espacios cuyo paso esté permitido; no es recomendable entrar en las ruinas ni aproximarse a muros inestables.

Cómo llegar

La Asociación Española de Amigos de los Castillos señala como acceso la carretera de Potes a San Glorio. Las torres se encuentran en el barrio de Campo, en Bores, y el Ayuntamiento sitúa el barrio en el camino que comunica Bores con Vega de Liébana. No he podido verificar el estado actual de la señalización ni las condiciones de paso hasta el conjunto.

Qué ver en los alrededores
  • Bores, pueblo con casas de piedra y arquitectura tradicional lebaniega.

  • La Vega de Liébana, capital municipal y centro de servicios de la comarca.

  • Torre de Mogrovejo, torre medieval de unos 21 metros con almenas y ventanas geminadas.

  • Potes, villa histórica con su casco antiguo y su puente medieval.

  • Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los grandes centros de peregrinación peninsulares.

  • Picos de Europa, Parque Nacional con acceso por Fuente Dé y el teleférico.

  • Desfiladero de La Hermida, garganta del río Deva.

  • Quesucos y orujo de Liébana, productos con denominación propia.

  • Ruta de las Torres de Liébana, itinerario por las fortificaciones de la comarca.

Curiosidades
  • También llamadas torres de Campo por el barrio en que se levantan.

  • Construidas para Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana.

  • Pertenecían a la familia Mendoza.

  • En 1624 el propietario era García Sánchez de Campo de la Lama.

  • Separadas por 80 metros.

  • Unidas por un camino amurallado.

  • Planta cuadrada y tres alturas supuestas.

  • Una torre ha perdido los sillares esquineros.

  • En el interior de esa torre han crecido tres árboles.

  • La otra conserva muros más gruesos, saeteras y arco de medio punto con doble puerta.

  • Incluidas en la Lista Roja de Patrimonio en Peligro el 2 de diciembre de 2007.

  • Declaración como Bien de Interés Cultural en tramitación.

  • Bores está a 624 metros de altitud y a 3 km de La Vega.

  • Las coordenadas GPS son: 43.101856°N, 4.66188°W.

Conclusión

Las Torres de Bores o Torres de Campo son dos torres medievales de planta cuadrangular vinculadas históricamente a los Mendoza y al barrio de Campo. Su interés reside tanto en su arquitectura fortificada como en su relación con la historia señorial de Liébana. La autoría atribuida al marqués de Santillana y la posible ocupación romana del entorno deben presentarse con cautela: las fuentes disponibles no las establecen con el mismo grado de certeza que las referencias documentales de 1624 y 1752.

Su estado ruinoso y su ubicación en terrenos privados condicionan la visita. Para conocerlas, lo prudente es observarlas desde lugares de acceso permitido, sin entrar en las estructuras.

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